Respirar por la boca: Descubre las principales causas de la respiración oral, sus posibles efectos sobre la función orofacial y cuándo la terapia miofuncional puede formar parte de un tratamiento integral.
Respirar por la boca de manera ocasional puede ocurrir cuando tenemos la nariz congestionada por un resfriado, alergias u otra situación temporal. Sin embargo, cuando una persona respira habitualmente por la boca, especialmente durante el día o mientras duerme, es importante investigar por qué está sucediendo.
La respiración nasal cumple funciones importantes para el acondicionamiento del aire y forma parte del funcionamiento normal del sistema respiratorio. Cuando existe dificultad para respirar cómodamente por la nariz, pueden aparecer patrones compensatorios, como mantener la boca abierta o respirar predominantemente por ella.
La respiración oral puede estar relacionada con diferentes factores, entre ellos congestión nasal, rinitis, alergias, alteraciones anatómicas de la nariz, hipertrofia de adenoides o amígdalas y otras condiciones que dificultan el paso adecuado del aire.
En algunos pacientes, además, pueden coexistir alteraciones en la postura de los labios y la lengua, la deglución, la masticación o determinadas funciones orofaciales. En estos casos, la terapia miofuncional puede formar parte de un abordaje multidisciplinario, siempre después de identificar las causas que están interfiriendo con la respiración nasal.
¿Qué es la respiración oral?
La respiración oral, también conocida como respiración bucal, ocurre cuando una persona utiliza la boca como vía habitual o predominante para respirar en lugar de hacerlo principalmente por la nariz. Es importante diferenciar entre una respiración oral ocasional y un patrón que se mantiene durante largos periodos.
Por ejemplo, una persona puede respirar temporalmente por la boca cuando tiene una fuerte congestión nasal. Esto no significa necesariamente que tenga un trastorno de la función respiratoria. La situación es diferente cuando se observa de forma frecuente:
- Boca abierta en reposo.
- Dificultad para mantener los labios juntos.
- Congestión nasal recurrente.
- Sensación de no poder respirar bien por la nariz.
- Respiración por la boca durante el sueño.
- Ronquidos.
- Resequedad de la boca.
- Alteraciones en la postura de la lengua.
- Dificultades relacionadas con la deglución.
La presencia de estos signos no permite establecer por sí sola un diagnóstico. Es necesario valorar al paciente y determinar qué factores pueden estar contribuyendo al patrón respiratorio.
¿Por qué una persona puede respirar por la boca?
La respiración oral no tiene una única causa. En muchos casos, puede existir una combinación de factores anatómicos, respiratorios y funcionales.
1. Congestión nasal
Una nariz congestionada dificulta el paso del aire y puede hacer que la persona recurra a la boca para respirar. La congestión puede relacionarse con resfriados, rinitis, alergias u otros problemas de la vía aérea superior.
2. Rinitis y alergias
Las alergias respiratorias pueden producir inflamación y congestión nasal. Cuando esta situación se mantiene, algunas personas desarrollan el hábito de respirar por la boca.
3. Alteraciones anatómicas de la nariz
Un tabique nasal desviado, determinadas alteraciones de los cornetes u otros cambios estructurales pueden dificultar la respiración nasal. En estos casos, la terapia miofuncional no sustituye la valoración médica de la vía aérea. Primero debe determinarse si existe una causa anatómica o fisiológica que necesite tratamiento.
4. Amígdalas o adenoides aumentadas
En niños, el aumento de tejido de las amígdalas o adenoides puede estar relacionado con dificultad para respirar por la nariz y con una postura de boca abierta. ASHA señala que la obstrucción de la vía aérea superior puede contribuir a patrones de respiración oral y alteraciones de la función orofacial.
5. Hábitos y patrones funcionales
En algunos pacientes puede mantenerse un patrón de boca abierta incluso después de que la causa inicial de la obstrucción haya sido tratada. Aquí es donde la evaluación de las funciones orofaciales puede adquirir especial importancia.
¿Qué relación existe entre respirar por la boca y la función orofacial?
La respiración no funciona de manera aislada. Está relacionada con otras funciones como:
- postura de la lengua;
- posición de los labios;
- deglución;
- masticación;
- habla;
- postura mandibular.
Los trastornos miofuncionales orofaciales comprenden patrones de movimiento que pueden afectar la posición de la lengua, los labios y otras estructuras durante el reposo, la respiración, la deglución y el habla.
Por ejemplo, una persona que mantiene habitualmente la boca abierta puede presentar también cambios en la postura de la lengua o dificultades para conseguir un cierre labial cómodo.
Esto no significa que respirar por la boca sea siempre la causa de todas estas alteraciones. La relación puede ser compleja y depender de cada paciente. Por eso es tan importante realizar una valoración individual.
¿Cómo puede afectar la respiración oral a los niños?
La respiración oral merece especial atención durante la infancia porque es una etapa de crecimiento y desarrollo. En algunos niños pueden observarse:
- boca abierta en reposo;
- labios separados;
- postura baja o adelantada de la lengua;
- ronquidos;
- sueño poco reparador;
- dificultad para respirar por la nariz;
- deglución alterada;
- determinados problemas de articulación del habla;
- alteraciones en el desarrollo orofacial.
Sin embargo, no todos los niños que respiran por la boca presentan las mismas características ni necesariamente desarrollarán alteraciones faciales o dentales. Por esta razón, no es recomendable asumir que un niño simplemente tiene “el hábito de respirar por la boca” sin investigar primero si existe una causa respiratoria.
La valoración puede requerir la participación de diferentes profesionales, como el otorrinolaringólogo, fonoaudiólogo, odontólogo u ortodoncista, dependiendo de las necesidades del paciente. ASHA también recomienda un enfoque interdisciplinario para los trastornos miofuncionales orofaciales.

¿Qué es la terapia miofuncional?
La terapia miofuncional orofacial es un abordaje dirigido a mejorar determinados patrones funcionales relacionados con la musculatura y las estructuras orofaciales. Puede trabajar aspectos relacionados con:
- labios;
- lengua;
- mandíbula;
- postura oral;
- deglución;
- masticación;
- respiración nasal;
- coordinación de funciones orofaciales.
Su objetivo no consiste simplemente en “fortalecer músculos”, sino en favorecer patrones funcionales adecuados y coordinados.
En determinados pacientes, puede formar parte del tratamiento para mejorar el control y la función de labios, lengua y otras estructuras orofaciales.
¿Puede la terapia miofuncional ayudar a una persona que respira por la boca?
Puede formar parte del tratamiento, pero depende de la causa. Este punto es fundamental. Si una persona respira por la boca porque existe una obstrucción nasal importante, por ejemplo, no sería adecuado intentar solucionar únicamente el patrón respiratorio mediante ejercicios.
Primero debe evaluarse y tratarse la causa de la dificultad para respirar por la nariz. Una vez descartadas o tratadas las interferencias estructurales o fisiológicas que dificultan la respiración nasal, la terapia miofuncional puede utilizarse como parte del abordaje funcional en pacientes seleccionados.
ASHA señala que el establecimiento de una postura oral cerrada y de la respiración nasal debe considerar primero las posibles interferencias de la vía aérea; posteriormente, la terapia miofuncional puede trabajar aspectos como postura de labios y lengua.
¿Qué puede trabajar la terapia miofuncional?
Dependiendo de la evaluación y de los objetivos del paciente, el tratamiento puede enfocarse en diferentes aspectos.
Postura de los labios
Se puede trabajar la conciencia y el control de los labios para favorecer un cierre labial adecuado cuando no existe una obstrucción que lo impida.
Posición de la lengua
La postura lingual en reposo y durante determinadas funciones puede ser evaluada y trabajada de manera individual.
Respiración nasal
Cuando la vía nasal permite una respiración adecuada, el tratamiento puede ayudar a favorecer la conciencia y el mantenimiento de patrones respiratorios nasales.
Deglución
Algunos pacientes que respiran por la boca también presentan alteraciones en el patrón de deglución. Estas pueden evaluarse y abordarse dentro de un tratamiento miofuncional.
Coordinación de las funciones orofaciales
La terapia puede trabajar la coordinación entre respiración, postura, deglución, masticación y otros movimientos orofaciales.
¿Qué ejercicios se utilizan en la terapia miofuncional?
Los ejercicios no son iguales para todos los pacientes. Dependiendo de la evaluación, pueden utilizarse actividades dirigidas a mejorar:
- conciencia de la posición de la lengua;
- control y movilidad lingual;
- cierre y control de los labios;
- coordinación de movimientos orofaciales;
- patrones de deglución;
- respiración nasal cuando la vía aérea es adecuada.
Es importante evitar realizar ejercicios encontrados en internet sin una valoración previa. Un ejercicio que puede ser apropiado para un paciente puede no serlo para otro. Además, la evidencia disponible sobre terapia miofuncional continúa evolucionando.
Una revisión reciente incluida en el mapa de evidencia de ASHA señala resultados positivos en estudios individuales, pero también destaca que la evidencia de alto nivel todavía es insuficiente para confirmar su eficacia en algunas indicaciones, incluida la respiración bucal habitual.
Por eso, la terapia debe plantearse como un tratamiento individualizado y basado en una evaluación clínica, no como una rutina estándar para todas las personas.
¿Cuándo debería consultar a un otorrinolaringólogo?
Es recomendable solicitar una valoración cuando la respiración por la boca es frecuente o se acompaña de otros síntomas. Especialmente si existe:
- dificultad persistente para respirar por la nariz;
- congestión nasal frecuente;
- ronquidos;
- pausas respiratorias durante el sueño;
- sueño inquieto;
- boca abierta durante el descanso;
- infecciones respiratorias recurrentes;
- sensación de obstrucción nasal;
- alteraciones de la deglución;
- problemas asociados con la postura de la lengua.
En los niños, también es importante prestar atención a la respiración durante el sueño y a cambios persistentes en la postura oral. Si existen síntomas de trastornos respiratorios del sueño, estos deben ser evaluados médicamente. ASHA señala que los trastornos respiratorios del sueño y la apnea obstructiva del sueño requieren valoración y diagnóstico por profesionales médicos cualificados.
El papel del otorrinolaringólogo en la respiración oral
El otorrinolaringólogo puede ayudar a determinar si existe una causa nasal o de la vía aérea superior que esté dificultando la respiración. La evaluación puede orientarse a identificar problemas como:
- obstrucción nasal;
- rinitis;
- alteraciones del tabique;
- problemas de los cornetes;
- hipertrofia de adenoides o amígdalas;
- otras condiciones de la vía aérea.
Cuando existe un componente funcional, puede ser necesario complementar el manejo con otros profesionales. De esta manera, el paciente puede recibir un abordaje más completo y adaptado a su situación.
Terapia miofuncional y respiración oral: un abordaje multidisciplinario
Uno de los puntos más importantes en estos casos es entender que la respiración oral no siempre tiene una única causa ni requiere un único tratamiento.
Dependiendo del paciente, pueden participar:
Otorrinolaringología → evaluación de nariz y vía aérea.
Fonoaudiología → evaluación y tratamiento de funciones orofaciales.
Odontología/ortodoncia → valoración de estructuras dentales y oclusión.
Otros especialistas → según las causas y necesidades identificadas.
La terapia miofuncional puede tener un papel complementario dentro de este equipo, especialmente cuando existen alteraciones funcionales de labios, lengua, deglución o postura oral.
¿Respirar por la boca siempre significa que necesito terapia miofuncional?
No. Este es probablemente el mensaje más importante para el paciente. Respirar por la boca es un signo que merece ser evaluado, no un diagnóstico que automáticamente indique terapia miofuncional.
En algunos casos, la causa principal puede ser nasal o respiratoria. En otros, pueden coexistir factores estructurales y funcionales. Por eso, el tratamiento debe comenzar por identificar por qué la persona está respirando por la boca. Una vez establecida la causa, se puede determinar si la terapia miofuncional es apropiada y qué objetivos tendría.

Preguntas frecuentes sobre respiración oral y terapia miofuncional
¿Respirar por la boca es malo?
Respirar por la boca ocasionalmente puede ocurrir por congestión nasal. Sin embargo, si se convierte en un patrón habitual, especialmente durante el sueño, es recomendable investigar la causa.
¿La respiración oral puede aparecer en adultos?
Sí. La respiración oral puede presentarse tanto en niños como en adultos y puede estar relacionada con diferentes factores nasales, respiratorios o funcionales.
¿La terapia miofuncional puede enseñar a respirar por la nariz?
Puede ayudar a trabajar determinados patrones funcionales relacionados con la respiración nasal, pero primero debe comprobarse que la persona pueda respirar adecuadamente por la nariz y descartar o tratar posibles obstrucciones.
¿Un niño que duerme con la boca abierta necesita valoración?
Es recomendable valorar la situación si ocurre de forma frecuente, especialmente si también hay ronquidos, congestión nasal, pausas respiratorias, sueño inquieto o dificultad para respirar por la nariz.
¿La terapia miofuncional reemplaza al otorrinolaringólogo?
No. Cuando existe una posible alteración de la vía aérea, la valoración por otorrinolaringología es fundamental. La terapia miofuncional puede formar parte de un tratamiento multidisciplinario cuando está indicada.
Conclusión
La respiración oral puede tener diferentes causas y no debe considerarse simplemente un hábito que debe corregirse sin investigar su origen. Cuando una persona respira habitualmente por la boca, es importante evaluar primero la capacidad de respirar por la nariz y descartar posibles alteraciones de la vía aérea.
Después, cuando está indicado, la terapia miofuncional puede contribuir al abordaje de determinados patrones funcionales relacionados con labios, lengua, deglución y postura orofacial.
Especialmente en niños, detectar estas situaciones de manera oportuna permite valorar las necesidades del paciente y determinar si se requiere la participación de uno o varios especialistas. El objetivo debe ser siempre tratar la causa y mejorar la función, con un plan individualizado y basado en la valoración clínica.
¿Respiras por la boca con frecuencia?
Si tú o tu hijo respiran habitualmente por la boca, duermen con la boca abierta, presentan congestión nasal, ronquidos o dificultad para respirar por la nariz, es importante conocer primero la causa.
El Dr. Félix Parales, otorrinolaringólogo en Barranquilla, puede realizar una valoración especializada para identificar posibles problemas de la nariz y la vía respiratoria y determinar si se requiere un manejo complementario con terapia miofuncional u otros profesionales.
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